¡Gracias!
De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que da gusto verla.
Un
gusto saludarlos, queridos lectores. Es el primer fin de año e inicio de otro
que comparto con ustedes. Decidí escribirles lo que fue mi año y mis
expectativas del siguiente en estas líneas.
Me da mucho gusto hacer el conteo de tantos
aprendizajes que me dejó, los grandes y los pequeños. Debo confesarles que al
comenzar el 2017 me veía en conflicto con muchas situaciones internas, en dónde
tuve que reaprender de mí, de los demás y de la vida. Siempre es bueno
plantearnos qué queremos y el saber en dónde estamos situados. En muchas
situaciones creemos tener todas las respuestas y es ahí donde cambian todas las
preguntas, así que debemos hacer ese trabajo de búsqueda e investigación de
nosotros y de nuestro contexto. Eso hice y el consejo que les doy es disfrutar
el proceso.
Cuando comienzas a disfrutar de cada segundo de tu
vida, de lo bueno y malo, de lo que te hizo feliz y lo que no, es en dónde
empiezas a tomarle un significado positivo a las situaciones; no es fácil,
debido a que no siempre lo notamos a la primera. Sin embargo, se trata de cómo
todo: pensar antes, durante y después de hacer y/o vivir las cosas. Hay que
sentirlas y lo logramos cuando estamos conscientes de ellas. La pregunta
obligatoria para mí ante cada suceso es: ¿qué aprendí?
2017 estuvo lleno de alegrías, paz, amor, melancolía,
enojos, algunas tristezas, en resumen de muchas emociones y sentimientos, a
veces, encontrados. Con todo ello la esperanza jamás se perdió. Siempre he
pensado que todo depende de la perspectiva que lo queramos ver. Este año sirvió, entre muchas otras cosas, para
revivir la esperanza. Nos percatamos de lo esencial que es la unión como
sociedad, como ejemplo el temblor ocurrido el 19 de septiembre de 2017 en dónde
nos dimos cuenta cómo cuando demostramos nuestra capacidad de solidaridad y
empatía podemos lograr más.
Algo importante es hacer un análisis interno de
nuestro pundonor, de lo importante que es el apoyo mutuo y el no pensar en
perjudicar a los demás. Estoy completamente segura que si ese pensamiento se
erradicara de la mente de muchos y en su lugar tuvieran el de superarse y
crecer por sus propio méritos, la situación cambiaría. Debemos compartir con
los demás un pensamiento renovado, uno en donde en lugar de promover violencia,
problemas, chismes, críticas; promovamos buenas acciones, valores, motivación.
El mundo necesita de personas que, como ya mencioné,
piensen antes de actuar. Cambiemos el pensar “no se puede cambiar al mundo”,
tomemos en cuenta de que podemos empezar con nosotros mismos y nuestro entorno.
Hay que trabajar diariamente, nada se logra solo esperando un milagro.
ARGUMENTUM ha sido un paso y está siendo una etapa
importante en mi vida, he conocido lugares a fondo, personas maravillosas y
estoy siendo feliz amando lo que hago, disfrutando escribir y compartir lo
maravilloso de Coatepec, información de eventos de interés para todos; así hacer
creer en la riqueza cultural y el cambio que día a día podemos crear en nuestro
México.
Escribir
para una vía impresa y después para vía electrónica ha logrado que llegue a más
personas, haciendo consciencia, conectando con mi familia, amigos, conocidos,
desconocidos, que se han tomado el tiempo de leerme y muchas veces también
escribirme para intercambiar opiniones. Temas que me han marcado y que he
disfrutado redactando como: Sociedad Civil Organizada, El papel que juega la
mujer y el hombre en relación con la equidad, La niñez, Jóvenes como actores de
cambio, Inseguridad social, Cultura y educación, La lectura y escritura como
medios para transformar, El respeto como principio para la sana convivencia,
Participación ciudadana, Eliminación de la violencia contra la mujer, María de Jesús
Patricio Martínez -médica tradicional y precandidata Independiente a la Presidencia
de México-, entre algunos más. Dejando a lado barreras de edad, género,
preferencias políticas; el único objetivo es y será informar de temas que
considero importantes para lo que vivimos diariamente.
Hoy se culmina 2017, estoy feliz con todo lo que día
a día, mes con mes: aprendí, caí, me levanté, lloré, reí, disfruté, viví. Logré
más de lo planeado. Hoy me despido del año con la mejor de mis sonrisas.
Agradezco el tiempo que cada uno se ha tomado para leerme, para escribirme, por
cada una de las muestras de afecto que este medio me ha dejado. Aún me falta
mucho qué saber, no dejaré de investigar y aprender; que ese sentimiento de
curiosidad prevalezca en todos.
Que su 2018 esté lleno de fortaleza, inteligencia,
paz, aprendizajes, amor, felicidad y que los éxitos sean el reflejo de ello.
Gracias por formar parte de mi vida y de mi año. ¡Bienvenidos sean al
siguiente! Les mando un fuerte abrazo.
Mis medios de contacto son Pilar Badillo Virués en
Facebook, @pily_virues en Twitter y Correo electrónico pily_18feb@hotmail.com.
Nos leemos pronto. Un placer escribir Argumentum para ustedes.

Comentarios
Publicar un comentario